Estandarte

El 18 de marzo de 1967, durante la Ofrenda a la Madre de Dios de los Desamparados, y por el viento y la lluvia, el estandarte original de la falla se partió en dos trozos, delante de la sorpresa de toda la comisión. Por eso, y porque se encontraba muy deteriorado se decidió hacer un nuevo. En una de las juntas se decidió que no debia tener la forma de la Real Señera, que era muy común en aquella época, y adquiriendo la forma anterior se le añadió el fondo azul oscuro y se colocaron las cuatro bandas rojas sobre el amarillo.

Toda la seda fue obsequio de la familia Catalá, como figura detrás, junto al año, en señal de agradecimiento. Esta familia fue la que suministró la seda para el traje de novia de la Infanta Cristina. La fabricación de los palos y del escudo que figura arriba fue obra y donación de los hermanos José y Francisco Menges en su taller de la calle Lepanto. Años más tarde se rompería este escudo y lo reemplazaría el broncista Juan Soriano Filiberto.

El bordado lo realizaron en la Gran Via Ramón y Cajal, junto al túnel de las grandes vías y pagando la confección Antonio Martínez Merino, entonces presidente de la falla. La Fallera Mayor, la mujer Manolita Ramón Micó, presidió la bendición en la capilla del colegio de la Inmaculada situada en Guillem de Castro.

Dos veces ha ido el estandarte a recoger el primer premio, en 1977 obra de Vicente Sancho, y en 1991 obra de Juan García Marqués. En 1969 recogió el “Bunyol d’Argent”, en 1972 el “d’Or”, en 1982 el “d’Or ab Fulles de Llorer”, y por último en 1997 obtuvo la más alta distinción, el “Bunyol d’Or i Brillants en Fulles de Llorer”.

Para celebrar el centenario en el año 2000 se fabricó otro estandarte que es el que utilizamos en la actualidad.

Estandarte del año 2000