Un poco de historia

Se dice que las fallas pueden tener su inicio en una costumbre del gremio de carpinteros de honrar a su patrón, San José, quemando a la puerta de sus talleres la viruta y los sobrantes que se iban guardando todo el año. Con el paso del tiempo, la gente iba añadiendo los objetos inservibles de sus casas. Más tarde aún, comenzaron a colocar figuras grotescas que querían ridiculizar y satirizar personas o hechos ocurridos en el barrio. Este ánimo de crítica se extendió a lo ocurrido en la ciudad, luego en el país, y más tarde a todo lo que fuera noticia en el mundo.

Que esos orígenes sean tan inciertos se debe a que hasta 1784 hay muy poca documentación, año en el que aparece una nota oficial prohibiendo que se quemaran en calles por riesgo de incendio, instando a los vecinos a que se hiciera en plazas o en el cruce de las calles.

Entre esta primera nota y el año 1949, en el que la prensa empezaba a hacer eco de las Fallas, solo encontramos notas aisladas, que aumentaban con los años de la misma manera que el número de fallas.

El año 1900 se plantaron 19 fallas en Valencia, una de ellas en la Plaza Triador, hoy en día Plaza de Almansa.

En esa época no existían las comisiones de Falla, siendo los vecinos los que se reunían para plantarlas. En aquel año fue Don Vicente Bonilla Ebrat el encargado de solicitar un permiso al Ayuntamiento para plantarla, permiso que fue aprobado dando nacimiento a la Falla Triador, como reza en el diario El Mercantil Valenciano con fecha del 18 de Marzo de 1900, que publicaba la lista de las 19 Fallas de ese año.

Al igual que la propia historia de las Fallas, de los inicios de esta comisión se sabe poco, pero podemos decir, por ejemplo, que en 1906 se plantó falla, aunque fue un amasijo de trastos debido a que al parecer los vecinos decidieron en el último segundo plantarla y no dio tiempo para más.

Unos años después, en 1919, la falla se hizo más formal, y se plantó criticando duramente al separatismo catalán.

Al año siguiente, 1920, plantamos un fundidor que quería fundir todos los males de España.

De aquí pasamos a 1922, año en que esta comisión recibe el que se supone sería su primer premio, y fue además ése, el primer premio, acompañado por el primer premio al llibret de Don Estanislao Alberola Serra.

Cinco años más tarde, en 1927, conocemos el boceto y el llibret, y aunque no tenemos constancia de que fuera premiada, sí sabemos que la prensa se hizo eco de la falla.

En el llibret aparecían eslogans como “Viva la chala, muera la faena” y “faena fuig, paella ven”. También incluía una parodia de los Diez Mandamientos, que se reunían en tres: “Descansar, no pencar i donar-li a la churra un bes”.

En un pequeño salto en el tiempo, nos vamos a 1932, donde esta comisión plantó una falla en forma crítica-política, en la que se podía ver un caldero lleno de políticos para poder cocinar un nuevo orden: la República.

En 1939, nace Junta Central Fallera (JCF), impulsada por el entonces alcalde Don José Manglano, para ejercer un control sobre la fiesta y que estuviera en consonancia con el nuevo régimen-control, que falleros y artistas se saltaban la mayoría de las veces. Pero a la larga, la aparición de JCF impulsó y coordinó a las distintas comisiones que la forman en la actualidad.

Desde 1932 hasta 1949, año en que se empezó a plantar todos los años hasta hoy de manera continuada, hay muchos vacíos, ya que solo se plantó en 1932 y 1933, además de los años 1941 y 1942, en que solo se plantó falla infantil. También en 1943 es el primer año en que tenemos constancia de un presidente, Don Antonio Noguera, y una fallera mayor, la mujer Maruja Noguera García, al parecer todo quedó en casa.

De aquí pasamos a 1951, con el mismo presidente, lo que nos hace pensar que estuvo varios años, aunque no podemos afirmarlo.

En 1951 empezamos a tener información para saber exactamente el nombre de nuestras falleras mayores y presidentes.

Ahora nos paramos en 1961, cuando obtuvimos el primer premio de la Sección Tercera A, siendo presidente Don Vicente Rubert y la fallera Mayor Pepita Rausell Franco.

En 1965 tomó el mando nuestro presidente más longevo, Don Antonio Martínez Merino, conocido como el Sr. Toni, que estuvo en el cargo quince años, hasta 1979. Durante tanto tiempo ocurrieron muchas cosas importantes, como por ejemplo en 1969, cuando se recogió el “Bunyol d’Argent”, la primera recompensa de la comisión, que recogió la fallera mayor de aquel año, la mujer Amparo García Martí. Unos años más tarde, en 1972, el Sr. Toni repitió al recoger el “Bunyol d’Or”, acompañado por la fallera mayor, Concepción Soler Bernalte, y por prácticamente toda la comisión. Hacia el final de su mandato se recogieron varios premios como el segundo de la Sección Tercera B y el segundo de Ingenio y Gracia en 1976, el primer premio de Tercera A y el segundo de Ingenio y Gracia en 1977, los dos años de la mano del artista Don Vicente Sancho Monleón, siendo falleras mayores las mujeres Isabel Tabascar Marchant y Paqui Beltrán Espuig respectivamente. En 1979 el Sr. Toni deja la presidencia recibiendo el homenaje de la falla y convirtiéndose después de su fallecimiento en nuestro Presidente Perpetuo.

Después de estos premios y alguno más (casi todos los años se pillaba algo), vino una época de sequía que comenzó en 1980 y que duró hasta 1989, año en que volvimos a conseguir un premio, el 4º de Tercera A, siendo presidente Enrique Aura Pisa, y la fallera mayor Amparo Ferrer Pérez. Entre el vacío de premios celebramos la inauguración de nuestro casal de la calle Camarón y la concesión por parte de JCF del “Bunyol d’Or ab Fulles de Llorer”, que recogieron Don Vicente Ubeda Rausell y la mujer Carmen Ferrer Murciano, presidente y fallera mayor en 1982.

A partir de 1989 casi todos los años teníamos premio, siendo especial 1991, año en que con una falla del artista Juan García Marqués conseguíamos el 1er premio de Sexta A, el 1er premio de Ingenio y Gracia y el 2º premio de Crítica de Barrio, recogidos por nuestro presidente y la fallera mayor, Don Juan José Gómez Carbó y la mujer Yolanda Martínez Chercoles. Este es, de momento, el último primer premio de la falla en su sección, aunque sí hemos conseguido dos veces el 1er premio de Crítica de Barrio, en 1994 i 1998, así como algunos buenos premios, como en 1999, el 2º de sección Séptima A de la mano de Don Daniel Jiménez Zafrilla, y el 1er premio de Ingenio y Gracia infantil de Don David Soriano Sanchis. Recogieron estos premios Don Antonio Bueno Monllor y la mujer Miriam Egea Alemany, y por parte infantil Andreu Bruna Ferrer y Mercedes Caballer Navarro, presidente y fallera mayor infantiles. Aquí la relación de premios obtenidos.

En 1997 por fin recogimos de JCF la más alta distinción para el colectivo de la comisión, el “Bunyol d’Or i Brillants ab Fulles de Llorer”, encargándose de ello el presidente Don Francisco Prósper Cózar y la fallera major, la mujer Ester Bueno Andrés.

También hemos participado intensamente en actividades diversas durante todos estos años, como: Play-Backs, teatro, excursiones, campeonatos de truc (siendo campeones en 1964), concursos de belenes, cabalgatas del ninot, filadas de moros, fútbol y fútbol sala, pelota valenciana, parchís, y como no podía ser de otra manera, cenas, fiestas de disfraces, petardos, diversión, y todo lo que tenga que ver con las Fallas.

Autor: Francisco Prósper Cózar.

Llibret del Centenario, año 1999-2000